26 Pasaron cual naves veloces; Como el águila que se arroja sobre la presa.
27 Si yo dijere: Olvidaré mi queja, Dejaré mi triste semblante, y me esforzaré,
28 Me turban todos mis dolores; Sé que no me tendrás por inocente.
29 Yo soy impío; ¿Para qué trabajaré en vano?
30 Aunque me lave con aguas de nieve, Y limpie mis manos con la limpieza misma,
31 Aún me hundirás en el hoyo, Y mis propios vestidos me abominarán.
32 Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, Y vengamos juntamente a juicio.
33 No hay entre nosotros árbitro Que ponga su mano sobre nosotros dos.
34 Quite de sobre mí su vara, Y su terror no me espante.
35 Entonces hablaré, y no le temeré; Porque en este estado no estoy en mí.
Job 10
Job continúa: Una súplica a Dios
1 Está mi alma hastiada de mi vida; Daré libre curso a mi queja, Hablaré con amargura de mi alma.
2 Diré a Dios: No me condenes; Hazme entender por qué contiendes conmigo.
3 ¿Te parece bien que oprimas, Que deseches la obra de tus manos, Y que favorezcas los designios de los impíos?
4 ¿Tienes tú acaso ojos de carne? ¿Ves tú como ve el hombre?
5 ¿Son tus días como los días del hombre, O tus años como los tiempos humanos,
6 Para que inquieras mi iniquidad, Y busques mi pecado,
7 Aunque tú sabes que no soy impío, Y que no hay quien de tu mano me libre?
8 Tus manos me hicieron y me formaron; ¿Y luego te vuelves y me deshaces?
9 Acuérdate que como a barro me diste forma; ¿Y en polvo me has de volver?
10 ¿No me vaciaste como leche, Y como queso me cuajaste?
11 Me vestiste de piel y carne, Y me tejiste con huesos y nervios.
12 Vida y misericordia me concediste, Y tu cuidado guardó mi espíritu.
13 Estas cosas tienes guardadas en tu corazón; Yo sé que están cerca de ti.
14 Si pequé, tú me has observado, Y no me tendrás por limpio de mi iniquidad.
15 Si fuere malo, ¡ay de mí! Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, Estando hastiado de deshonra, y de verme afligido.
16 Si mi cabeza se alzare, cual león tú me cazas; Y vuelves a hacer en mí maravillas.
17 Renuevas contra mí tus pruebas, Y aumentas conmigo tu furor como tropas de relevo.
18 ¿Por qué me sacaste de la matriz? Hubiera yo expirado, y ningún ojo me habría visto.
19 Fuera como si nunca hubiera existido, Llevado del vientre a la sepultura.
20 ¿No son pocos mis días? Cesa, pues, y déjame, para que me consuele un poco,
21 Antes que vaya para no volver, A la tierra de tinieblas y de sombra de muerte;
22 Tierra de oscuridad, lóbrega, Como sombra de muerte y sin orden, Y cuya luz es como densas tinieblas.
Job 11
Zofar habla: Mereces algo peor
1 Respondió Zofar naamatita, y dijo:
2 ¿Las muchas palabras no han de tener respuesta? ¿Y el hombre que habla mucho será justificado?
3 ¿Harán tus falacias callar a los hombres? ¿Harás escarnio y no habrá quien te avergüence?
4 Tú dices: Mi doctrina es pura, Y yo soy limpio delante de tus ojos.