22 Pero a los fuertes adelantó con su poder; Una vez que se levante, ninguno está seguro de la vida.
23 El les da seguridad y confianza; Sus ojos están sobre los caminos de ellos.
24 Fueron exaltados un poco, mas desaparecen, Y son abatidos como todos los demás; Serán encerrados, y cortados como cabezas de espigas.
25 Y si no, ¿quién me desmentirá ahora, O reducirá a nada mis palabras?
Job 25
Bildad habla: El hombre no puede ser justo
1 Respondió Bildad suhita, y dijo:
2 El señorío y el temor están con él; El hace paz en sus alturas.
3 ¿Tienen sus ejércitos número? ¿Sobre quién no está su luz?
4 ¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios? ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?
5 He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, Ni las estrellas son limpias delante de sus ojos;
6 ¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano, Y el hijo de hombre, también gusano?
Job 26
Job responde: La inescrutable majestad de Dios
1 Respondió Job, y dijo:
2 ¿En qué ayudaste al que no tiene poder? ¿Cómo has amparado al brazo sin fuerza?
3 ¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia, Y qué plenitud de inteligencia has dado a conocer?
4 ¿A quién has anunciado palabras, Y de quién es el espíritu que de ti procede?
5 Las sombras tiemblan en lo profundo, Los mares y cuanto en ellos mora.
6 El Seol está descubierto delante de él, y el Abadón no tiene cobertura.
7 El extiende el norte sobre vacío, Cuelga la tierra sobre nada.
8 Ata las aguas en sus nubes, Y las nubes no se rompen debajo de ellas.
9 El encubre la faz de su trono, Y sobre él extiende su nube.
10 Puso límite a la superficie de las aguas, Hasta el fin de la luz y las tinieblas.
11 Las columnas del cielo tiemblan, Y se espantan a su reprensión.
12 El agita el mar con su poder, Y con su entendimiento hiere la arrogancia suya.
13 Su espíritu adornó los cielos; Su mano creó la serpiente tortuosa.
14 He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos; ¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?
Job 27
Job continúa: Mantendré mi integridad
1 Reasumió Job su discurso, y dijo:
2 Vive Dios, que ha quitado mi derecho, Y el Omnipotente, que amargó el alma mía,
3 Que todo el tiempo que mi alma esté en mí, Y haya hálito de Dios en mis narices,
4 Mis labios no hablarán iniquidad, Ni mi lengua pronunciará engaño.
5 Nunca tal acontezca que yo os justifique; Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad.
6 Mi justicia tengo asida, y no la cederé; No me reprochará mi corazón en todos mis días.
7 Sea como el impío mi enemigo, Y como el inicuo mi adversario.
8 Porque ¿cuál es la esperanza del impío, por mucho que hubiere robado, Cuando Dios le quitare la vida?
9 ¿Oirá Dios su clamor Cuando la tribulación viniere sobre él?
10 ¿Se deleitará en el Omnipotente? ¿Invocará a Dios en todo tiempo?
11 Yo os enseñaré en cuanto a la mano de Dios; No esconderé lo que hay para con el Omnipotente.
12 He aquí que todos vosotros lo habéis visto; ¿Por qué, pues, os habéis hecho tan enteramente vanos?