8 Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.
Salmos 122
Vayamos a la casa de Jehová
1 Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.
2 Nuestros pies estuvieron Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.
3 Jerusalén, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí.
4 Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado a Israel, Para alabar el nombre de Jehová.
5 Porque allá están las sillas del juicio, Los tronos de la casa de David.
6 Pedid por la paz de Jerusalén; Sean prosperados los que te aman.
7 Sea la paz dentro de tus muros, Y el descanso dentro de tus palacios.
8 Por amor de mis hermanos y mis compañeros Diré yo: La paz sea contigo.
9 Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios Buscaré tu bien.
Salmos 123
Nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios
1 A ti alcé mis ojos, A ti que habitas en los cielos.
2 He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, Y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, Así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, Hasta que tenga misericordia de nosotros.
3 Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros, Porque estamos muy hastiados de menosprecio.
4 Hastiada está nuestra alma Del escarnio de los que están en holgura, Y del menosprecio de los soberbios.
Salmos 124
Nuestro socorro está en el nombre de Jehová
1 A no haber estado Jehová por nosotros, Diga ahora Israel;
2 A no haber estado Jehová por nosotros, Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,
3 Vivos nos habrían tragado entonces, Cuando se encendió su furor contra nosotros.
4 Entonces nos habrían inundado las aguas; Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente;
5 Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas impetuosas.
6 Bendito sea Jehová, Que no nos dio por presa a los dientes de ellos.
7 Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; Se rompió el lazo, y escapamos nosotros.
8 Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, Que hizo el cielo y la tierra.
Salmos 125
Jehová rodea a su pueblo
1 Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, Que no se mueve, sino que permanece para siempre.
2 Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, Así Jehová está alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre.
3 Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos; No sea que extiendan los justos sus manos a la iniquidad.
4 Haz bien, oh Jehová, a los buenos, Y a los que son rectos en su corazón.
5 Mas a los que se apartan tras sus perversidades, Jehová los llevará con los que hacen iniquidad; Paz sea sobre Israel.