15 Mi boca publicará tu justicia Y tus hechos de salvación todo el día, Aunque no sé su número.
16 Vendré a los hechos poderosos de Jehová el Señor; Haré memoria de tu justicia, de la tuya sola.
17 Oh Dios, me enseñaste desde mi juventud, Y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
18 Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, Hasta que anuncie tu poder a la posteridad, Y tu potencia a todos los que han de venir,
19 Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso. Tú has hecho grandes cosas; Oh Dios, ¿quién como tú?
20 Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás a darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.
21 Aumentarás mi grandeza, Y volverás a consolarme.
22 Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, Oh Dios mío; tu verdad cantaré a ti en el arpa, Oh Santo de Israel.
23 Mis labios se alegrarán cuando cante a ti, Y mi alma, la cual redimiste.
24 Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día; Por cuanto han sido avergonzados, porque han sido confundidos los que mi mal procuraban.
Salmos 72
Da al rey tu justicia
1 Oh Dios, da tus juicios al rey, Y tu justicia al hijo del rey.
2 El juzgará a tu pueblo con justicia, Y a tus afligidos con juicio.
3 Los montes llevarán paz al pueblo, Y los collados justicia.
4 Juzgará a los afligidos del pueblo, Salvará a los hijos del menesteroso, Y aplastará al opresor.
5 Te temerán mientras duren el sol Y la luna, de generación en generación.
6 Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; Como el rocío que destila sobre la tierra.
7 Florecerá en sus días justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.
8 Dominará de mar a mar, Y desde el río hasta los confines de la tierra.
9 Ante él se postrarán los moradores del desierto, Y sus enemigos lamerán el polvo.
10 Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.
11 Todos los reyes se postrarán delante de él; Todas las naciones le servirán.
12 Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra.
13 Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará la vida de los pobres.
14 De engaño y de violencia redimirá sus almas, Y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos.
15 Vivirá, y se le dará del oro de Sabá, Y se orará por él continuamente; Todo el día se le bendecirá.
16 Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes; Su fruto hará ruido como el Líbano, Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.
17 Será su nombre para siempre, Se perpetuará su nombre mientras dure el sol. Benditas serán en él todas las naciones; Lo llamarán bienaventurado.
18 Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, El único que hace maravillas.
19 Bendito su nombre glorioso para siempre, Y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.
20 Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.
Salmos 73
Dios es mi fortaleza y mi porción para siempre
1 Ciertamente es bueno Dios para con Israel, Para con los limpios de corazón.
2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.
3 Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos.
4 Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero.
5 No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres.
6 Por tanto, la soberbia los corona; Se cubren de vestido de violencia.