15 Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, Y el tiempo de ellos sería para siempre.
16 Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, Y con miel de la peña les saciaría.
Salmos 82
Rescatad al débil y al menesteroso
1 Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga.
2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos? Selah
3 Defended al débil y al huérfano; Haced justicia al afligido y al menesteroso.
4 Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos.
5 No saben, no entienden, Andan en tinieblas; Tiemblan todos los cimientos de la tierra.
6 Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo;
7 Pero como hombres moriréis, Y como cualquiera de los príncipes caeréis.
8 Levántate, oh Dios, juzga la tierra; Porque tú heredarás todas las naciones.
Salmos 83
Oh Dios, no guardes silencio
1 Oh Dios, no guardes silencio; No calles, oh Dios, ni te estés quieto.
2 Porque he aquí que rugen tus enemigos, Y los que te aborrecen alzan cabeza.
3 Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente, Y han entrado en consejo contra tus protegidos.
4 Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, Y no haya más memoria del nombre de Israel.
5 Porque se confabulan de corazón a una, Contra ti han hecho alianza
6 Las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas, Moab y los agarenos;
7 Gebal, Amón y Amalec, Los filisteos y los habitantes de Tiro.
8 También el asirio se ha juntado con ellos; Sirven de brazo a los hijos de Lot. Selah
9 Hazles como a Madián, Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón;
10 Que perecieron en Endor, Fueron hechos como estiércol para la tierra.
11 Pon a sus capitanes como a Oreb y a Zeeb; Como a Zeba y a Zalmuna a todos sus príncipes,
12 Que han dicho: Heredemos para nosotros Las moradas de Dios.
13 Dios mío, ponlos como torbellinos, Como hojarascas delante del viento,
14 Como fuego que quema el monte, Como llama que abrasa el bosque.
15 Persíguelos así con tu tempestad, Y atérralos con tu torbellino.
16 Llena sus rostros de vergüenza, Y busquen tu nombre, oh Jehová.
17 Sean afrentados y turbados para siempre; Sean deshonrados, y perezcan.
18 Y conozcan que tu nombre es Jehová; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.
Salmos 84
Anhela mi alma los atrios de Jehová
1 ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
2 Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
3 Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.
4 Bienaventurados los que habitan en tu casa; Perpetuamente te alabarán. Selah
5 Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos.
6 Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.
7 Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion.
8 Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración; Escucha, oh Dios de Jacob. Selah