31 La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto, sus pies no resbalarán.
32 Acecha el impío al justo, Y procura matarlo.
33 Jehová no lo dejará en sus manos, Ni lo condenará cuando le juzgaren.
34 Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te exaltará para heredar la tierra; Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.
35 Vi yo al impío sumamente enaltecido, Y que se extendía como laurel verde.
36 Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; Lo busqué, y no fue hallado.
37 Considera al íntegro, y mira al justo; Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.
38 Mas los transgresores serán todos a una destruidos; La posteridad de los impíos será extinguida.
39 Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
40 Jehová los ayudará y los librará; Los libertará de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron.
Salmos 38
No me desampares, oh Jehová
1 Jehová, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues en tu ira.
2 Porque tus saetas cayeron sobre mí, Y sobre mí ha descendido tu mano.
3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; Como carga pesada se han agravado sobre mí.
5 Hieden y supuran mis llagas, A causa de mi locura.
6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, Ando enlutado todo el día.
7 Porque mis lomos están llenos de ardor, Y nada hay sano en mi carne.
8 Estoy debilitado y molido en gran manera; Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
9 Señor, delante de ti están todos mis deseos, Y mi suspiro no te es oculto.
10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor, Y aun la luz de mis ojos me falta ya.
11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga, Y mis cercanos se han alejado.
12 Los que buscan mi vida arman lazos, Y los que procuran mi mal hablan iniquidades, Y meditan fraudes todo el día.
13 Mas yo, como si fuera sordo, no oigo; Y soy como mudo que no abre la boca.
14 Soy, pues, como un hombre que no oye, Y en cuya boca no hay reprensiones.
15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío.
16 Dije: No se alegren de mí; Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.
17 Pero yo estoy a punto de caer, Y mi dolor está delante de mí continuamente.
18 Por tanto, confesaré mi maldad, Y me contristaré por mi pecado.
19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes, Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.
20 Los que pagan mal por bien Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
21 No me desampares, oh Jehová; Dios mío, no te alejes de mí.
22 Apresúrate a ayudarme, Oh Señor, mi salvación.
Salmos 39
¿Cuál es la medida de mis días?
1 Yo dije: Atenderé a mis caminos, Para no pecar con mi lengua; Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío esté delante de mí.
2 Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno; Y se agravó mi dolor.
3 Se enardeció mi corazón dentro de mí; En mi meditación se encendió fuego, Y así proferí con mi lengua:
4 Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy.